Retour à l'accueil
   
 
General presentation
 
 
Scientific Committee
 
 
Credits
 
 
Conference proceedings
 
 
Conference archives
 

72 - Bavelas, J, Gerwing, J, Meredith, A, Sutton, C (Victoria)

Session : Cognition 1

72 - Bavelas, J, Gerwing, J, Meredith, A, Sutton, C (Victoria) : “Evidence for Grounding with Non-redundant Gestures : Co-constructing Virtual Spaces”

Mercredi 15 juin- 15h00-15h30
(F106)


-  Bavelas, Janet
-  Gerwing, Jennifer
-  Meredith, Allison
-  Sutton, Chantelle

(Department of Psychology, University of Victoria)

Evidence for Grounding with Non-redundant Gestures :Co-constructing Virtual Spaces

Dyads designing the layout of an apartment together spontaneously used their gestures to describe the location and other features of rooms in their plan (mean gesturing time = 82%). Strikingly, 97% of their gestures were not redundant with words, that is, the gesture was an essential component of the speaker’s meaning, yet indications of not understanding were rare. We demonstrated their mutual understanding by analysing the grounding (Clark, 1996) that began with a non-redundant gesture. The typical grounding cycle was (1) The speaker named a room but described it gesturally instead of verbally, often with a deictic expression (e.g., “here”). (2) The addressee provided evidence of understanding the speaker ; 61.7% of evidences were explicit (e.g., nodding) and 38.3% were implicit (e.g., letting the speaker continue). (3) The speaker acknowledged the addressee’s understanding implicitly, by simply continuing (76.7% of the time). In sum, all participants co-constructed a detailed space that only existed through their shared understanding of, and responses to, each other’s gesture. We propose that studying gestures in dyadic interaction is a better way to demonstrate their communicative value than by separate studies of encoders and decoders.


Díadas diseñando conjuntamente el plano de un apartamento usaron sus gestos para describir la localización así como otras características de los espacios en su plano (promedio de tiempo gesticulando = 82%). Sorprendentemente, 97% de sus gestos no fueron redundantes con las palabras, esto es, cada gesto fue un componente esencial del signifi cado del hablante, sin embargo, indicios de no entendimiento fueron poco frecuentes. Demostramos la manera en que los participantes establecieron entendimiento mutuo analizando el proceso por el cual los participantes establecieron este entendimiento (Clark, 1996). El ciclo de entendimiento mutuo típico fue (1) El hablante nombraba un espacio pero describiéndolo con gestos, en lugar de de hacerlo verbalmente, frecuentemente con expresiones deícticas tales como “aquí”. (2) El destinatario del mensaje daba evidencia de entendimiento ; 61.7% de estas evidencias fueron explicitas (por ejemplo, moviendo la cabeza en señal de aprobación) y 38.3% fueron implícitas (por ejemplo, dejando al hablante continuar en el turno de habla). (3) El hablante reconocía el entendimiento implícito del destinatario del mensaje simplemente continuando en su turno de habla (76.7% del tiempo). En suma, todos los participantes co-construyeron un espacio detallado que solo existía a través de su entendimiento de, y sus respuestas a, los gestos mutuos. Proponemos que estudiar los gestos en la interacción diádica es una mejor forma de demostrar su valor comunicativo en comparación con diseños que aíslan hablantes y destinatarios en diferentes estudios.